¡Nada de nosotras, sin nosotras!
Somos una red transnacional de mujeres migrantes en busca de protección internacional que construye estrategias colectivas para la defensa de derechos, la incidencia política y la construcción de paz con justicia social desde la diplomacia ciudadana feminista.









Nuestros principios
Principio 1
Impulsamos una diplomacia ciudadana feminista que fortalece la participación activa y transformadora de las mujeres en contextos de movilidad humana. Desde nuestras experiencias de exilio, migración y retorno, nos articulamos para incidir en agendas públicas, disputar discursos oficiales y abrir espacios donde nuestras voces, liderazgos y propuestas -en toda su diversidad- sean escuchadas y reconocidas. Participamos en espacios de consulta, articulación e incidencia a nivel nacional e internacional, exigiendo el reconocimiento de las mujeres en movilidad como sujetas políticas con agencia y liderazgo.
Principio 2
La Red Internacional de Diplomacia Feminista por la Paz se inspira en el concepto metodológico de “trenzar acciones” (Tapias Torrado, 2020), que propone unir esfuerzos entre organizaciones de mujeres manteniendo su autonomía y liderazgo. Este enfoque colaborativo permite sumar fuerzas para alcanzar objetivos comunes, fortaleciendo el empoderamiento, el cuidado y el autocuidado, y contribuyendo a la construcción de una diplomacia feminista por la paz. El trabajo trenzado entre organizaciones de mujeres colombianas en el exterior, crea sinergias que generan impactos más significativos y sostenibles que el trabajo aislado.
Principio 3
Nos reconocemos como sujetas políticas feministas que nombran, visibilizan y combaten todas las formas de violencia de género que enfrentan las mujeres. Nuestra voz colectiva rompe silencios, exige justicia y construye espacios seguros. Valoramos y fortalecemos los cuidados y acompañamientos comunitarios como prácticas esenciales de resistencia y sostén colectivo. Partimos de una mirada interseccional que reconoce las múltiples opresiones que nos atraviesan por género, clase, raza, edad, orientación sexual, identidad étnica, condición migratoria y diversidad funcional.
Principio 4
Defendemos una justicia social transformadora que enfrente las desigualdades estructurales, garantice los derechos colectivos y valore las trayectorias y aportes de las mujeres en movilidad humana. Entendemos la justicia social como la búsqueda de equidad, inclusión y distribución justa de recursos, asegurando el acceso universal a derechos fundamentales y la protección de los grupos más vulnerables. Construimos una paz desde las memorias y resistencias de mujeres migrantes, refugiadas, exiliadas y retornadas, promoviendo el reconocimiento, la exigibilidad de la verdad, la reparación integral y la garantía de no repetición, así como la participación activa de las mujeres como sujetas políticas.
Principio 5
Trabajamos para garantizar el acceso efectivo a mecanismos de protección y a la plena realización de los derechos de las mujeres en movilidad humana, frente a los crecientes retrocesos en políticas migratorias y la criminalización. Este principio resalta la urgencia de defender la dignidad, seguridad y bienestar de las mujeres migrantes, desplazadas transnacionales y transfronterizas, refugiadas, exiliadas y retornadas en un contexto global cada vez más restrictivo y desafiante.
